Signos de Alarma PDF 

 

SEÑALES DE ALARMA DEL CÁNCER  

 C         ambio en el ritmo habitual de las eliminaciones intestinales o urinarias. 

U         lcera o llaga que no cicatriza. 

I          nduración, dureza o masa en una mama o en cualquier parte del cuerpo.

 D         ificultad para tragar o indigestiones frecuentes. 

A         normal sangramiento por cualquier orificio del cuerpo. 

D         isfonía (ronquera) o tos persistente.

O         bvio cambio en el tamaño o color de una verruga o un lunar. 

El Cáncer de Colon y Recto puede manifestarse de varias maneras.

Si se experimenta cualquiera de las señales o síntomas enumerados a continuación, debe acudirse al médico. 

  • Sangre en las heces.
  • Diarrea o estreñimiento frecuentes.
  • Heces más delgadas que lo usual.
  • Fatiga crónica.
  • Malestar estomacal.
  • Sensación de llenura, retortijones y gases.
  • Pérdida de peso inexplicable. 

Estas señales no significan necesariamente la presencia de cáncer colorrectal, pero deben ser investigadas. Pregunte a su médico sobre la Detección Temprana del Cáncer de Colon y Recto.

Cáncer Cérvico-Uterino

a)      Flujos o secreciones irregulares.

b)      Sangramiento vaginal anormal. 

c)               Menstruaciones muy frecuentes.

d)               Sangramiento post-menopáusico.

e)                Sangramiento post-coital.

 Estos síntomas no significan necesariamente que se padece cáncer, pero deben ser evaluados por el médico, para su tratamiento.

Cáncer de Mamas

a)      Un bulto en la mama.

b)      Aumento, fuera de lo común, del tamaño de una de las mamas.

c)      Supuración o sangramiento del pezón.

d)      Cambio en la piel del pezón. 

Estos síntomas no significan necesariamente que se padece cáncer, pero deben ser evaluados por el médico.

Cáncer de Próstata:

a)        Dificultad para orina.

b)     Dolor o ardor al orinar.

c)      Sangre en la orina.

d)     Dolor en la parte baja de la espalda.

e)     Pelvis o parte superior de los muslos. 

Cáncer de Pulmón                 

  • Tos persistente.                 
  • Dificultad para tragar.                
  • Sangre en las expectoraciones.               
  • Dolor en el cuello.              
  • Dolor en los hombros.               
  • Pérdida de apetito.              
  • Debilidad física                
  • Neumonía recurrente.